La carrera solidaria Kilómetros de Futuro ha tenido este jueves una sexta etapa larga, pero tranquila. El único incordio ha sido el calor. Pero las temperaturas superiores a los 40 grados ya no resultan desconocidas para los atletas, vienen siendo la tónica habitual de cada día desde que el pasado sábado esta prueba se pusiera en marcha en Cádiz. La iniciativa organizada para recaudar fondos para la formación de cuidadores con Alzheimer partió a primera hora de la mañana, desde Cardeña, y finalizó en Ciudad Real, donde los participantes recibieron una gran acogida en una jornada festiva.

El trayecto de este jueves ha retado a los participantes a completar 116 kilómetros, en lo que ha sido una de las etapas más largas de las 16 preparadas hasta llegar a Bilbao el 25 de junio. La singularidad de esta jornada ha venido marcada por la falta de corredores externos a la asociación El Futuro es la Memoria, organizadora del evento. Eso ha sido hasta la entrada a Ciudad Real, donde ahí ya sí que se han sumado decenas de participantes.

Los miembros de la agrupación han mantenido viva la estrategia de las últimas jornadas. Los relevos se han ido sucediendo cada 30 minutos con la intención de dosificar las fuerzas. A su vez, la buena hidratación ha sido crucial para no perecer en el trayecto de este jueves. El deportista Iñaki Castañeda ha mostrado, una vez más, su entereza y ha completado en su ‘handbike’ los 116 kilómetros.

El recorrido no ha presentado ninguna dificultad hasta la meta. Ha estado caracterizado por rectas largas y unos primeros tramos con pendientes, pero no muy duros. La mayor adversidad ha estado en la escasez de espacios de sombras para protegerse del sol. Esto no ha echado para atrás a los atletas, que han avanzado a una velocidad media de 13 kilómetros hora, muy superior a los 9 km/h fijados por la organización, lo cual ha permitido aprovechar el tiempo y realizar alguna parada para descansar.

La entrada a Ciudad Real ha resultado muy reconfortante. Se ha hecho una parada en el polideportivo Quijote Arena, parte en la que se han incorporado a la marcha la concejala de Deportes, Nohemí Gomez, y el excapitán del equipo de balonmano Alarcos y psicólogo de la Asociación de Familiares Afectados por el Alzheimer, Jesús Herrero, quien se ha encargado de llevar el testigo hasta la línea de meta, en la plaza del Ayuntamiento. En este último tramo también se han sumado decenas de personas, que han querido contribuir a esta causa.

Los corredores han disfrutado de una auténtica fiesta a la conclusión del recorrido. En el mismo, han participado la alcaldesa, Pilar Zamora, y la presidenta de la Asociación de Familiares Afectados por el Alzheimer, Mar Garrido. La regidora municipal ha querido agradecer a los miembros de El Futuro es la Memoria su contribución a la lucha contra el Alzheimer y a dar visibilidad a esta enfermedad. También les ha agradecido el haber pensado “en Ciudad Real para terminar una de las etapas” de este recorrido que llegará a Bilbao.

Los miembros de El Futuro es la Memoria han recibido un pañuelo de hierbas en el que estaba grabado el nombre de su asociación y han podido degustar una bebida típica de Ciudad Real, la zurra. A su vez, han contado con la presencia de un pandorgo, una figura representativa de la localidad. Las melodías han corrido a cargo de Ivan Dyso, quien ha puesto ritmo a a un poema escrito por Begoña Pliego, nieta de una persona afectada por Alzheimer. Este recibimiento ha dado fuerzas a los atletas, que se han mostrado muy agradecidos por el apoyo.